Real Avilés

El Real Avilés se traslada a Gijón

Los jugadores del Real Avilés, antes de abandonar el campo de Miranda el pasado viernes en lo que fue su última visita hasta la fecha a Santo Domingo. / PATRICIA BREGÓN

La plantilla de la gestora del club se entrena en Santa Cruz para evitar problemas con Tejero | Blas García y sus futbolistas continúan con su trabajo y esperan poder jugar mañana frente al Gijón Industrial

SANTY MENORAVILÉS.

La actualidad del Real Avilés continúa dividida en dos: por un lado la empresa Real Avilés Gestión Deportiva y por otro la propiedad del club, al frente de dos proyectos paralelos y opuestos a la vez. Los primeros, con Álvaro López como gestor, Luis Puebla como director general y José Luis Tamargo como director deportivo, intentan transmitir la máxima tranquilidad posible a futbolistas y cuerpo técnico, que ayer tuvieron que 'emigrar' a Gijón para realizar su sesión de entrenamiento.

La gestora eligió el campo sintético de Santa Cruz, donde juega y entrena el Gijón Industrial, para continuar con su día a día, del mismo modo que espera disputar mañana el encuentro amistoso que estaba previsto precisamente ante el conjunto fabril. Algo que la Federación Asturiana, como hizo frente al San Sebastián de los Reyes y contra la Ponferradina, a todas luces no autorizará.

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Santa Cruz será hoy de nuevo el campo encargado de acoger una sesión más del Real Avilés, o al menos de su gestora, un ensayo que comenzará a las 9.30 de la mañana, una hora antes de lo habitual. Sin embargo, los jugadores, que según Puebla y Tamargo «están a muerte con nosotros», no están al margen de la actualidad y la preocupación es un hecho, pues al fin y al cabo el encargado de tramitar las fichas federativas es José María Tejero, presidente y máximo accionista del club, además de asambleísta del organismo nacional desde hace años.

La gestora está intentando por otras vías la tramitación de las fichas, pues entiende que «ha de prevalecer el derecho al trabajo de los jugadores, que tienen firmados unos contratos», pero ir contra Tejero con temas referentes a la Federación es casi una misión imposible, así que todo hace indicar que sólo un juez podrá dar validez al contrato de gestión firmado por Real Avilés GD y el club, para Tejero «resuelto según la cláusula 17», y a partir de ahí el máximo accionista estaría obligado por dicho contrato a tramitar las fichas.

Puebla y Tamargo viven la actualidad con intensidad, pegados al teléfono y en contacto casi permanente con su abogado principal José Jardón. El director deportivo sigue sin creerse lo que está ocurriendo, pues «nunca había visto algo similar en todos los años que llevo en el fútbol. José María Tejero hace tiempo que no hace las cosas con lógica y no le encuentro sentido a sus actuaciones. Es increíble que está tratando así a unas personas que han venido pagando todo lo referente al club estos últimos meses, incluido deudas suyas de la temporada anterior y de los primeros meses del curso».

Tamargo carga también contra el Ayuntamiento, pues «en otras ciudades no pasaría esto y queda claro, una vez más, que en el Ayuntamiento de Avilés ni gusta el fútbol ni interesa lo que le pase al Real Avilés. Unos guardas de seguridad privada impiden el paso a una instalación pública y no pasa nada: nos quedamos nosotros también sin poder entrar. Se nos trata igual que al presidente de un club que, bajo su cargo, debe mucho dinero al consistorio. Pero tampoco pasa nada».

Por su parte, Luis Puebla entiende poco de lo que está viviendo desde su llegada a la ciudad. «Yo nunca había trabajado en Tercera División, pero cuando tuve la opción de venir al Real Avilés dije que sí porque venía a un club histórico, al que llegué a ver en Segunda División siguiendo a jugadores como Moreira o Esteban. Me acuerdo de ver el campo lleno». El toledano cree que «con un poco de trabajo y apoyo, por ciudad y por club el Real Avilés debería ser un equipo puntero de Segunda B, con opciones de ascenso. Sin embargo, desde la llegada de este señor -Tejero- a la presidencia los resultados hablan por sí solos».

Puebla reitera que «vamos a luchar a muerte hasta el final y no vamos a dejar colgado al club. Hay un contrato firmado y sólo un juez puede decidir si está resuelto o no, aquí no hay dictadores».

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