La peor situación posible cuando se han cumplido 25 años de sociedad anónima

El 29 de junio de 1992 Pepe Frana presentaba los papeles para firmar la conversión del club, que no ha vuelto a tener paz

N. GUTIÉRREZ AVILÉS.

La batalla interna desatada en el Real Avilés llega en un momento señalado, en las bodas de plata de la conversión del Real Avilés Industrial Club de Fútbol en sociedad anónima deportiva. El pasado jueves 29 de junio se cumplieron los 25 años del acto formal, la firma de los documentos que preparó la directiva presidida por José Eloy Rodríguez, 'Pepe Frana.

Los propios socios habían aprobado un año antes dar el paso ordenado desde el Gobierno de la nación y muchos de esos incondicionales invirtieron en el nuevo Real Avilés como pequeños accionistas, que junto a los grandes inversores completaron un capital social de 59.100.000 pesetas. Un dinero que no tardó mucho en gastarse.

Fue la nueva realidad a la que se debían amoldar la mayoría de clubes de fútbol en categoría profesional, que por desgracia el Avilés no ha vuelto a probar desde que el club pasó a manos de los empresarios locales que por su condición y sus inversiones, pasaron a gobernar la nave blanquiazul.

En estos 25 años tres han sido los presidentes de la sociedad anónima deportiva: Manuel Álvarez 'Lloriana', desde 1992 a enero de 1997, Tomás Medina, desde esa fecha hasta el 14 de julio de ese mismo año, cuando José María Tejero accedió a un cargo en el que cumplirá dos décadas el próximo día 14 del mes en curso, julio.

Lo hace en el peor momento posible, en medio de una lucha sin cuartel con un grupo inversor al que entregó la gestión, en una ingeniería que permite al presidente mantener vivo al club a pesar de los embargos institucionales que pesan sobre la entidad desde hace varios años. Tejero también superó el proceso de quiebra, pero nunca ha conseguido el favor de una afición cada vez más harta de leer solo noticias como las que casi siempre llenamos nuestras páginas.

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