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Real Avilés | «Le di a Álvaro López un tiempo prudencial y se ha agotado»

José María Tejero, durante una entrevista con LA VOZ en una céntrica calle de Avilés.
José María Tejero, durante una entrevista con LA VOZ en una céntrica calle de Avilés. / MARIETA
  • José María Tejero demanda a IQ Finanzas por incumplimiento de contrato al no haber abonado todos los pagos pendientes con la escuela

El presidente del Real Avilés, José María Tejero, presentó ayer por la mañana en el juzgado la demanda de ejecución de la rescisión del contrato de gestión del club, en manos de IQ Finanzas desde el pasado mes de diciembre. En abril, el grupo inversor mexicano recibió por burofax la petición de resolución del contrato y el posterior nombramiento de un administrador judicial, un comunicado al que no respondió. Fruto de ello, la solicitud llegó al juzgado número 3 Avilés, siendo rechazada por la magistrada Virginia Fernández Pérez.

Ahora llega el turno de la demanda, un paso anunciado por José María Tejero desde hace semanas, el cual había frenado por la disputa del 'play off' de ascenso y con la esperanza de que IQ Finanzas abonara en un corto período de tiempo las deudas que mantiene con la escuela. Esto no ha sido así y la denuncia ya está en los juzgados, que decidirán el desenlace de un desencuentro que se ha venido encrudeciendo con el paso de los meses.

«Siempre he dicho que, cumpliendo el contrato, IQ Finanzas es el mejor gestor que puede tener el Real Avilés. Pero no se está cumpliendo y no podemos esperar más. Le di a Álvaro López un tiempo prudencial para que abonara las deudas pendientes y no lo ha hecho», explicaba ayer José María Tejero a este periódico, dentro de un discurso que nunca ha variado.

El presidente blanquiazul es optimista de cara a que el contrato de gestión se rescinda por la vía judicial, pese a que la magistrada Virginia Fernández Pérez ya rechazó en su día el nombramiento de un administrador judicial. «Que el contrato se está incumpliendo es innegable y confiamos en que nos den la razón».

La escuela, elemento clave

La clave del desencuentro entre José María Tejero y Álvaro López reside en la escuela de La Toba. Mientras que IQ Finanzas tiene al día al primer equipo, en las categorías inferiores las cuentas no están tan claras. Hay pagos por realizar pero el empresario chileno siempre se ha quejado de que «fueron apareciendo facturas y contratos que no conocíamos al firmar y no vamos a ir pagando todo lo que nos digan porque la gente se aprovecha».

El no tener el control de esta parte del club también es otro de los motivos que lastran a IQ a la hora de abonar lo pendiente. Al grupo inversor mexicano le chirría sostener algo en lo que no tiene poder de decisión real. Pese a que en varias ocasiones ya ha asegurado que «no entiendo que demanden a la empresa que está manteniendo el club», López no quiso ayer hacer nuevas declaraciones. «Estoy en Perú haciendo nuevos negocios y no me he parado a analizar la demanda». Aun así, se tomó con humor la noticia en su activo Facebook personal. «Qué bueno que me demanda -en referencia a Tejero. Me ahorré las costas». Después añadió, para después borrarlo: «me cuesta hablar con seriedad del Avilés y entender lo mezquinos que son. El deseo de protagonismo que refleja un profundo fracaso social».

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