El Comercio
Real Avilés
El portero palentino Guillermo fue el destacado de su equipo con varias paradas decisivas. En la foto despeja por alto.
El portero palentino Guillermo fue el destacado de su equipo con varias paradas decisivas. En la foto despeja por alto. / MARIETA

El Real Avilés se queda en el intento

  • Fracaso del equipo blanquiazul, eliminado de la lucha por el ascenso a las primeras de cambio

  • Un gol del Cristo Atlético a los once minutos puso el partido muy cuesta arriba y Álex Arias dio esperanzas en un amargo tramo final de partido

El Real Avilés está desde hoy de vacaciones tras ser eliminado en la primera eliminatoria del 'play off' de ascenso. El equipo blanquiazul se quedó en el intento (1-1) de remontar la derrota del partido de ida y será el Cristo Atlético de Palencia el que esté hoy lunes en el sorteo de la segunda ronda. Un gol a los once minutos de partido, tras error defensivo, puso más cuesta arriba la empresa y solo un tanto de Álex Arias en el tramo final hizo pensar que el Avilés podía. No fue así y el proyecto se vuelve a quedar corto.

Un fracaso con todas las letras para un club que apostó fuerte y caro por un ascenso que se vuelve a escapar, a diferencia del pasado año, por los errores que se han cometido en las decisiones deportivas. Y porque el clima en el club es del todo irrespirable por una lucha entre propiedad y gestor que pactaron tarde una tregua. Precisamente esa es la mayor de las incógnitas por despejar a partir de ahora, con los jugadores de vacaciones y el cuerpo técnico en su despedida, como ayer mismo anunció Paco Parreño.

El entrenador cordobés había decidido tras el partido de ida en Palencia y el 2-1 en contra realizar varios cambios, unos por criterio propio, otros forzados por las bajas. Esteve relevó a Guillermo bajo los palos, Y dos de esos movimientos se le volvieron fatalmente en contra, porque tras un comienzo de partido esperanzador de los locales Yago y Esteve se combinaron para encadenar un error que le dio la ocasión de marcar a Adrián. El Cristo se ponía por delante rompiendo la primera premisa local de no encajar.

El Avilés acusó el golpe y estuvo al borde de irse a la lona poco después, a los 19 minutos, en una doble ocasión palentina con remate primero de William y después de Camilo, que Esteve sacó haciendo una parada de balonmano con su pierna derecha. Esa acción espoleó a los avilesinos, que volvieron a la carga sin éxito en sus intentos de romper el orden del Cristo Atlético. Sin encontrar los huecos, el Avilés lo intentó a balón parado y así dispuso de sus tres únicas ocasiones. En el 24 Jorge Rodríguez cabeceó alto un saque de banda, en el 26 le falló el gatillo a Álex García tras servicio de Álex Arias, y en el 33 la más clara. Tras un saque de esquina y sus rechaces, Jorge remató cerca de portería con el exterior de la derecha y Guillermo sacó una mano prodigiosa para evitar el gol.

Camino del descanso Esteve Peña salió precipitadamente de portería y chocó con Camilo para lesionarse y dar paso a Guillermo, que había sido sacrificado. Al veterano guardameta ovetense no le tocó pasar un mal trago porque en la reanudación el Cristo no iba a rematar una sola vez a puerta. El equipo palentino ralentizó su fútbol dejando la iniciativa a un Avilés en el que Luismi aparecía en el campo relevando a Yago Vázquez, cambio que llevó a Matías al lateral derecho.

El langreano tuvo una primera incorporación llegando desde atrás para poner un gran centro por raso al que no llegó por poco Jorge al lado del portero palentino. Pero la gran ocasión la tuvo Luismi a los 51 minutos cuando se quedó solo ante el portero en un mano a mano que el gallego no acertó a resolver con éxito. El Avilés corría riesgos y el Cristo pudo aprovecharlos con dos contras muy claras, una resuelta con un posible penalti de Nuño a Abajo, que después de esa jugada mandó alto por centímetros un trallazo desde fuera del área. Pero la ocasión clara volvió a ser local, en un centro desde la derecha de Luismi y un remate de tacón de Álex García que Guillermo rechazó con otra mano prodigiosa.

El banquillo local decidió jugarse el todo por el todo a los 62 minutos retirando a Dudi para dar paso a otro delantero, Sergio Ríos. Un once lleno de delanteros que no multiplicó las ocasiones porque los balones siempre llegaban muy forzados. Además, el portero del Cristo, tuvo un problema de guantes con el que el juego estuvo más de cinco minutos detenido, rompiendo el poco ritmo que podía coger el Avilés en sus ataques.

Cuando nadie tenía esperanzas, a los 81 minutos apareció la magia con un remate de Álex Arias que limpió las telarañas de la escuadra izquierda de Guillermo. Quedaba más de un cuarto de hora por la prolongación que se confirmó de ocho minutos, pero la ansiedad y los nervios a flor de piel en los avilesinos, además de los parones ya constantes de los visitantes, no permitieron crear ni ocasiones. Una falta directa que Álex García mandó a las nubes, y un posible penalti a Luismi ya al límite del pitido final, fue lo más que se pudo generar en un amargo final al que, por desgracia, nos vamos acostumbrando en Avilés.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate