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Real Avilés

Real Avilés | Un buen trabajo sin culminar

Pablo Lago en su último partido en el Suárez Puerta.
Pablo Lago en su último partido en el Suárez Puerta. / PATRICIA BREGÓN
  • Pablo Lago se va tras un primer año pletórico que acabó en desilusión y unos buenos números en sus dos temporadas al frente del Real Avilés

Pablo Lago ha decidido esperar a tener por escrito la destitución que ayer le fue comunicada de palabra para realizar una valoración de la noticia. La intención del técnico es acudir esta mañana al entrenamiento en Miranda para despedirse de los que hasta el lunes han sido sus futbolistas, y de paso esperar que le sea entregado el cese.

Para que se le pueda tramitar la ficha a Paco Parreño hay que finiquitar el contrato de Pablo Lago y eso pasa por asumir íntegro su coste, algo que ya tienen previsto en IQ Finanzas como desembolso extra para el final. Con Pablo Lago se va su ayudante Pablo Busto por estar en el mismo contrato, que no es el caso del preparador físico, Dani Balbín, fichado este verano y con el que cuentan en el club.

Pablo Ballesteros Lago (Vegadeo, 31 de agosto de 1974) deja el equipo en el segundo puesto y con un balance positivo en sus casi dos años en el Real Avilés: «Entrenar en este equipo es casi como hacer un master», dijo en no pocas ocasiones, por la presión que conlleva y la inestabilidad del club. Cuando fichó en el verano de 2015 solo estaba en plantilla Matías y tras un ímprobo esfuerzo de convicción, y buenas ofertas en las que muchos no creían, el Avilés comenzó a competir a buen nivel. Con una plantilla descompensada en varias posiciones, Pablo Lago formó un bloque con el que se llegó a luchar, a distancia eso sí, por el liderato con el Caudal.

Los números del Avilés de Pablo Lago fueron tan buenos que igualaron el tope de puntos, 89, en Tercera División establecido por el primer Avilés de Golplus. Y eso son palabras mayores que valoran muy alto el trabajo del entrenador vegadense, que por desgracia no cuajó en el 'play off' de ascenso al caer en la primera eliminatoria tras una dramática tanda de 24 penaltis. Un duro golpe a las ilusiones que se habían generado entre la afición, que veía resurgir al equipo de sus cenizas.

Un amplio sector de esa masa social y el máximo accionista habían puesto la cruz al técnico vegadense por la cantinela más vieja del fútbol, que habla de entrenadores conservadores. Pese a esa extendida opinión, José Luis Tamargo, que se puso al frente del proyecto deportivo del Avilés de la mano de José María Tejero, decidió renovar a Pablo Lago para su ambicioso objetivo de ascender a Segunda B como campeón de grupo y en el primer asalto.

En este campeonato Pablo Lago ha tenido líder al equipo en varias jornadas, la última hace tres semanas. Pero no ha sido suficiente porque la dirección deportiva entiende que hay plantilla para ser primero de grupo, además de otras consideraciones, como falta de autoridad en determinados asuntos «por ser demasiado buena persona».

La derrota con el Tuilla y el empate de Ceares han sido definitivos para un cese que sorprende... por el momento en el que se produce, ya que a lo largo del campeonato Pablo Lago estuvo unas cuantas veces contra las cuerdas. Hasta se llegó a decir que su ahora sustituto, Parreño, se iba a incorporar al grupo técnico para ayudar al entrenador vegadense, que se queda fuera del proyecto.

Lo supo a las cuatro de la tarde, con una llamada del jefe de prensa del club, que al parecer es el estilo imperante en el fútbol. Tamargo pospone una conversación, aunque ya sirva de poco cuando no hay explicación que valga. Los gestores piensan que con Pablo Lago no se ascendería y han decidido, casi en vísperas del 'play off' que el cambio es la solución. «Esto es fútbol».

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