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Nacho Méndez charla con Pablo Lago y Marcos Torres.
Nacho Méndez charla con Pablo Lago y Marcos Torres. / MARIETA

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Real Avilés | «Volver a jugar fue una gozada, dos meses parado se hacen eternos»

  • Nacho Méndez deja atrás su última lesión y llega a tiempo para «ayudar al Avilés ahora que llega el tramo final y el más bonito de la temporada»

El partido del domingo no solo dejó la buena noticia del triunfo del Real Avilés. Después de perderse ocho partidos, dos meses completos, Nacho Méndez reaparecía ya recuperado de una fractura en el dedo meñique de su pie derecho. El ovetense reconoce que lo ha pasado mal sin poder participar: «Al principio parecía que la lesión iba a ser de menos tiempo y se me ha hecho eterno. Te van diciendo una cosa y luego es más, intentas recortarlo todo lo que puedas, pero hasta que el dedo no estuvo bien he tenido que esperar estos dos meses».

Nacho recibió el alta el lunes y se metió en la convocatoria, con minutos de campo para recuperar sensaciones: «Me prestó mucho poder jugar un rato tras una semana de entrenamientos de menos a más, cogiendo confianza con el paso de los días. La verdad es que la gocé, volver a jugar en el Suárez Puerta, lo echaba mucho de menos y fue un domingo muy bonito en lo personal». Su reaparición no fue testimonial, fue el primer cambio de Pablo Lago, que buscaba más calidad para manejar el balón: «El resultado era ajustado y ellos iban a por el empate, era un momento en el que había que tener calma, que el equipo descansara un poco con la pelota y esperar la oportunidad de sentenciar, como así sucedió al final».

El jugador blanquiazul tiene ahora que ganarse el puesto en un once con mucha competencia. Su versatilidad puede ayudarle a buscar sitio en distintas posiciones: «Realmente me veo en muchos sitios, al final donde pueda echar una mano al equipo, donde el mister me necesite. Estos dos meses me han servido para cargarme de ilusión y a partir de ahora hay que trabajar al máximo para ganarme un puesto en el once y ayudar con mis virtudes al equipo en lo que pueda». Reconoce que «dentro de lo malo llego a tiempo de participar en el tramo final, la parte más bonita del año por lo que nos jugamos todos. Espero no tener ningún contratiempo más».

Y es que Nacho Méndez no está teniendo, precisamente, mucha fortuna con las lesiones. En la primera vuelta por un golpe en la rodilla en un entrenamiento estuvo seis semanas de baja, a las que ha sumado las ocho que cerró el domingo: «Estaba encontrándome bien después de la otra lesión de rodilla que tuve antes y es un poco frustrante, sobre todo porque son dos jugadas fortuitas, en entrenamientos, y no una rotura de fibras porque tu cuerpo no resiste. Fueron dos choques y la verdad es que no he tenido mucha suerte en este sentido». Recuperar el nivel que exhibió en las primeras semanas del torneo es su objetivo personal: «Esa es la idea, ir cogiendo sensaciones buenas y si puede ser, mejorar el rendimiento».

Por su constitución física, Nacho ha podido reaparecer a las primeras de cambio. «Dentro de lo que fue la recuperación y el tiempo de inactividad sin poder tocar el balón, intenté mantener la 'patata' activa haciendo bicicleta y elíptica. No es lo más cercano al fútbol, pero me ha servido para que el impacto fuese menor. Está claro que físicamente me queda y que poco a poco iremos cogiendo el ritmo, que a fin de cuentas te lo da la pelota».

Dos golpes de mala fortuna han cortado su temporada, y fracturarse el dedo meñique no es habitual: «Cualquier lesión en el pie es fastidiada para un futbolista. Sobre la mía, te preguntas para qué sirve el dedo pequeño, para nada, pero incordia. Ahora ya no tengo problema para golpear el balón y me está respondiendo muy bien. Me preocupa más que las piernas vayan cogiendo el tono muscular adecuado y que vayan resistiendo la carga de entrenamientos y de partidos».

El temor a golpearse en esa misma zona suele ser norma en las reapariciones. Nacho reconoce que algo de eso hay, aunque con matices: «Esa sensación me queda más en un entrenamiento que en un partido. El domingo no pensé para nada en el dedo, estás acostumbrado a jugar muchas veces con molestias y si tengo que meter el pie con riesgo en una jugada, lo haré. Entrenando es distinto, estás con los compañeros y si ya procuras en los choques tener cuidado sin tener molestias, con ellas mucho más».

A pensar en Llanes

Advertía Nacho Méndez que llega para el momento determinante, con el pulso por el título muy igualado: «Otras veces las temporadas se hacen un poco largas esperando el 'play off' y le restas importancia a los partidos de liga, pero este año, por suerte o por desgracia, tenemos que estar enchufados todos los domingos porque los partidos son claves y no te puedes relajar». Esa es la premisa para San José antes del reto con el Sporting B. Nacho dice que el equipo lo tiene claro: «El vestuario es muy consciente de lo que nos jugamos el domingo en Llanes. El campo es pequeño, complicado, tienen futbolistas de calidad y la clasificación no refleja el peligro que tiene el Llanes como para que pensemos en lo que viene en quince días cuando antes tenemos un partido fuera de casa tan complicado. Tenemos una semana para trabajar, pensar en ese partido y en ganarlo».

También tiene opinión de la situación institucional: «Como futbolista tengo que estar centrado en mi trabajo, en lo que está en mi mano. Lo que espero es que desde fuera, los directivos, los aficionados, sumen porque el objetivo que tenemos es muy bonito, es una posibilidad real. Quedan ocho partidos y estamos empatados en el primer puesto, sería una pena que se tirase a la basura el trabajo de unos de y de otros por estas historias. Por el bien del Real Avilés ojalá se calme la situación interna y que podamos centrarnos en lo que ahora es tan importante, en el objetivo deportivo, lo que va a marcar un poco el futuro. Espero que los directivos unan fuerzas y la gente que nos rodea apoye al equipo porque en estos dos meses nos jugamos el objetivo».