El Comercio
Real Avilés

real avilés

El Real Avilés afronta un difícil partido con la crisis institucional sin resolver

Los jugadores del Avilés ultimaron la preparación del partido ayer con una ligera sesión en el Suárez Puerta.
Los jugadores del Avilés ultimaron la preparación del partido ayer con una ligera sesión en el Suárez Puerta. / PATRICIA BREGÓN
  • El equipo de Pablo Lago trata de abstraerse de la situación del club para sacar adelante la visita de un Covadonga que tiene armas para competir

El campeonato de Liga entra en su recta final con nueve jornadas en las que solo el más fuerte se va a llevar el premio en la pelea por el primer puesto, al que aspira un Real Avilés convulso en sus interioridades y que se mantiene firme por el buen rendimiento del equipo, que este mediodía (12 horas, Suárez Puerta) tiene otra otra prueba de calidad con la visita del acreditado Covadonga.

Un partido que llega cuando el futuro del club sigue en el aire con el pulso entre su máximo accionista y el grupo mexicano IQ Finanzas, que anuncia su inminente marcha si los papeles que firmó se lo permiten. La negativa de José María Tejero a vender el club y la de Álvaro López de no gestionar el club sin la propiedad, hace que el de hoy pueda ser el último partido de esta corta etapa de tres meses con IQ al frente de la nave blanquiazul. Aunque no se anuncian, algunas peñas tienen previsto expresar su posición sobre el pulso institucional.

Y en medio de esta tormenta institucional, el Real Avilés tiene que afrontar un compromiso que tiene poco de fácil y en el que Pablo Lago espera dar continuidad a la imagen de seriedad y solvencia ofrecidas hace siete días ante el Oviedo B. Lo necesitará para doblegar a un rival acreditado y que necesita puntos para mantenerse en la puja por la cuarta plaza.

El entrenador blanquiazul se ha pasado la semana tratando de abstraerse y hacer lo propio con sus jugadores, de la penosa situación institucional. La única buena noticia de estos días fue el cobro de la nómina de febrero, aunque la incertidumbre no se ha despejado sobre el futuro inmediato. Con un par de meses por delante, la plantilla tendrá que cerrar filas, hacer callo igual que a finales de año con la acumulación de impagos, y sacar las castañas del fuego como hizo en aquellos momentos.

Una situación indeseable cuando el equipo se la está jugando en pos del campeonato y el ascenso, pero esto es el Real Avilés y con ello hay que lidiar porque nos hemos olvidado de los tiempos en los que solo se hablaba de aspectos deportivos. Para ello ya solo queda el fin de semana, cuando se apartan las brasas porque llega el partido, y el de hoy hay que ganarlo de todas todas para mantener el pulso con el Sporting B y el Langreo.

Repetir planes

Para la cita de este domingo todo apunta a un plan idéntico al de hace siete días en cuanto a dibujo y actores iniciales. Lo que funciona no se mueve si puede evitarse y contando con que nada cambiará apuntamos como probable el mismo once de El Requexón, con Guillermo; Pablo Suárez, Pantiga, Yago Vázquez, Alberto Delgado; Dudi, Palazuelos; Matías, Álex Arias, Luismi; y Álex García. Pablo Lago ha convocado al grueso de su plantilla, con la única baja de Sergio Ríos, con una fuerte contusión en el hombro. Losa descartes se decidirán en el vestuario.

El Covadonga es un equipo que en estos últimos años se ha metido entre los buenos, aunque le falta el plus necesario para las grandes citas como sucedió en la primera vuelta. Los ovetenses estuvieron en el partido hasta mitad de una segunda parte que derivó en una masacre final de goles (2-7). Fermín Álvarez tratará de que la historia del choque de este domingo sea muy distinta y se asemeje a la del pasado ejercicio, en el que el Covadonga se llevó un punto del Suárez Puerta, algo que solo ellos y el Tuilla fueron capaces de hacer en un campo que no ve perder al Avilés desde la llegada de Pablo Lago al banquillo.

En el Covadonga abundan los jugadores avilesinos o con pasado en esta plaza. A los que ya estaban, José Luis, Imanol, Mario, Jorge Fidalgo, Mikel, Diego, se unió en el mercado de invierno el veterano Nacho Fernández, que se había quedado sin sitio en los planes del Avilés y que ha elegido una buena plaza para su retiro, que aún no tiene fecha. De todos ellos estarán ausentes por sanción, Jorge Fidalgo y el especialista en libres directos José Luis. Fermín Álvarez dice que «nosotros no estamos obligados como ellos y vamos a tratar de competir el partido desde esa premisa».

El pasado año el Covadonga arañó un punto del fortín avilesino y espera «que pueda salir un partido igual de bueno. El Avilés, a pesar de no tener el mejor clima institucional, está ofreciendo un gran rendimiento y si nos despistamos como sucedió en la primera vuelta te pasan por encima».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate