Real Avilés

REAL AVILÉS

IQ Finanzas da dos días a Tejero para que acceda a vender el Real Avilés

Julio Scheilch, en el centro, estrecha la mano de Álvaro López tras la firma del contrato de gestión, con Miguel Retamar a la derecha .
Julio Scheilch, en el centro, estrecha la mano de Álvaro López tras la firma del contrato de gestión, con Miguel Retamar a la derecha . / MARIETA
  • Si el máximo accionista sigue sin querer negociar, el grupo inversor iniciará su salida del club y buscará soluciones, pero «no pondremos más dinero»

Dos días más. Ese es el plazo que IQ Finanzas y el Real Avilés se han dado para decidir el futuro de un matrimonio en plena crisis. Tras una «amistosa» reunión celebrada ayer entre Dennis Colmenares, José Luis Tamargo y Julio Scheilch -la administadora del club se opuso a la presencia de Ulpiano Cervero, quien solicitó estar presente-, las cartas quedaron encima de la mesa y la salida al bloqueo actual sólo tiene tres vías: un cambio de condiciones para la venta que convenza al máximo accionista, un nuevo acuerdo de gestión con matices respecto al actual, o una rescisión de contrato, la cual podría llevarse a cabo de buenas maneras o por los juzgados.

Julio Scheilch, consejero delegado del Real Avilés Club de Fútbol, SAD, y mano derecha del máximo accionista José María Tejero, quien no asistió a la reunión, explicó tras el encuentro que «mañana o pasado -por hoy o mañana- se decidirá todo. Hemos estado hablando y les hemos transmitido que la intención sigue siendo la de no vender en estos momentos. Nos hemos dado un pequeño margen más, hablaremos con quien tenemos que hablar y a ver lo que decidimos finalmente».

Lo que sí dejó claro el consejero delegado es que «esperamos que se acabe ya con esta incertidumbre, con esta tensión, porque es insufrible. No me ha gustado que todo este proceso haya sido público y ojalá se pueda buscar una solución cuanto antes».

«No dicen ni 'sí ni 'no'»

Por su parte, Dennis Colmenares, administradora de la sociedad Real Avilés Gestión Deportiva, comentó que «siguen empeñados en no vender. Estuve hablando con Julio y sigue sin darme un 'sí' o un 'no', se queda callado y nosotros no vamos a insistir más. Tienen dos días más para acceder a la venta del club, y si no nos marcharemos». La dirigente colombiana asegura que «no los veo muy decididos. No dicen nada concreto y así es imposible. Dentro de un par de días, con lo que nos digan tomaremos la decisión definitiva».

Álvaro López, máximo responsable del grupo inversor IQ Finanzas, escribía ayer, como acostumbra, en su Facebook personal, la siguiente frase: «Por lo pronto, no hay compra del Real Avilés. Nuestra oferta fue rechazada bajo argumentos un poco contradictorios. Supondré que los problemas los resolverán otros. Yo, por mi parte, de aquí al lunes analizaré mi curso de acción. Estoy concentrado en los dos clubes que ya compramos en México y dejaremos España para resolverlo en abril».

Posteriormente, el empresario chileno añadió que «intentaremos buscar soluciones» en lo que respecta al Real Avilés, aunque aseguró que «yo no voy a hacer más pagos si no es bajo condiciones de propiedad», algo que se decidirá finalmente, si no ocurre nada extraño, en el día de mañana.

Así las cosas, las dos partes continúan en sus trece. IQ Finanzas supedita su continuidad en el Real Avilés a hacerse con la propiedad, y José María Tejero reitera su discurso habitual, el de no tener ni prisa ni necesidad por vender el club. Después de que el máximo accionista blanquiazul declarara en este diario que «si IQ Finanzas se quiere ir, que lo haga», el problema de la prematura salida reside en que el grupo mexicano compró la sociedad Real Avilés Gestión Deportiva, la cual tiene cargos y responsabilidades, como por ejemplo el pago del mes de mayo de 2016 y de las primas por el 'play off' de ascenso, o la deuda que se mantiene con el cántabro Andy. Tejero ya ha asegurado que «no les voy a recomprar la sociedad» y, por tanto, si IQ no soluciona dicho entuerto, gestione o no el día a día del Real Avilés, deberá hacerse cargo de todos los contratos de la temporada. De ahí la salida «amistosa» o no del club, y la «búsqueda de soluciones».