Real Avilés

Cañedo dice que se defenderá y califica de «manzana podrida» a Tamargo

  • «La culpa de todo lo que está pasando es suya, ha estado intrigando desde el primer día y hablando mal hasta de Álvaro»

El grupo IQ Finanzas tiene otro frente abierto además de decidir su futuro en el Avilés. Álvaro López anunció la interposición de una demanda contra el segundo administrador que tuvo la sociedad Real Avilés Gestión Deportiva, José Ramón Cañedo, por la desaparición de una cantidad de 8.000 euros de la cuenta en una entidad bancaria. Y Cañedo no ha tardado en responder, defendiendo su posición y cargando contra José Luis Tamargo, al que califica de «manzana podrida».

Cañedo fue la persona que por iniciativa del Avilés buscó y encontró un inversor en México. El nexo de unión para que de una posibilidad surgiera el interés de IQ por el club blanquiazul. Tras unos primeros días en los que Miguel Retamar fue el administrador elegido por la empresa para liderar la gestión en Avilés, Cañedo recogió ese cargo, siendo la única persona que tenía acceso a las cuentas y firma. Hace varias semanas se le relevó para poner al frente de la administración a Dennis Colmenares.

Si en ese momento se optó por el silencio, la demanda que medita presentar Álvaro López descubre importantes diferencias que se resolverán en los tribunales salvo que haya un acuerdo de paz. Cañedo no se ha mordido la lengua y sobre su situación en el proyecto afirma que «tengo todo bien ordenado, un contrato por cuatro años más dos como director ejecutivo y si me demandan ya me defenderé». También sopesa pedir su comisión, 30.000 euros, por intermediar entre IQ y el Avilés para la negociación.

Cañedo fue protagonista ayer por sus declaraciones en distintos medios, en las que cargaba la responsabilidad del desencuentro actual de IQ con el Avilés en el responsable deportivo del proyecto, José Luis Tamargo, con el que se despachó a gusto: «Es la manzana podrida del cesto, el culpable de todo lo que está pasando y de que se pueda romper el matrimonio IQ-Tejero. Desde el primer día ha estado intrigando y tratando de que no invirtieran en el Avilés para irse con ellos a otros posibles equipos, como el Compostela, donde estuvo con ellos».

Para Cañedo, el único problema ha sido Tamargo: «Lo tengo todo guardado, conversaciones en las que ha hablado mal de todos, de Álvaro, de Raúl, de Tejero, de Cañedo. El problema de Álvaro es que se ha fiado de alguien al que el Avilés no le importa nada y se ha encargado de desunir a la gente».