Real Avilés
Guaya consigue despejar el balón ante Luismi con Matías, Pozo y Alberto Delgado como testigos del lance.
Guaya consigue despejar el balón ante Luismi con Matías, Pozo y Alberto Delgado como testigos del lance. / MARIETA

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El Avilés le gana la pelea al Marino

  • Tres punto de gran valor que impulsan al equipo de Pablo Lago en un pulso muy disputado y en el que se reclama un penalti en cada área

  • Un gol de Álex García inclina un partido muy físico, con pocas ocasiones y un polémico arbitraje de Abelleira

Un gol de Álex García en el primer tiempo le dio los tres punto al Real Avilés en la visita del Marino al Suárez Puerta (1-0) en un partido muy físico, de pocas ocasiones y en el que no faltó la polémica arbitral con una reclamación de penalti por bando, ambas en unos minutos finales llenos de intensidad. La jornada trajo bola extra con el empate del Langreo ante el Llanes, lo que deja al Sporting como líder y al Avilés a rebufo con los mismos puntos pendientes del partido ante el filial, ganador ayer en Grado.

No era el de ayer un partido fácil porque el Marino es un duro competidor, un equipo muy fuerte físicamente. Y Adolfo Pulgar sabía como jugarle al Avilés, como sucedió en Miramar en el envite de la primera vuelta. Modificó su habitual sistema, un 4-3-3 por un 4-2-3-1, con mucho centrocampista y una presión que incomodaba a su rival en el manejo de la pelota. Pablo Lago repitió con Álex Arias en el pivote, pero sin Manu Blanco para guardar las espaldas del avilesino.

El técnico apostó por Matías para reforzar las llegadas por banda y los primeros escarceos fueron blanquiazules, pero el Marino acabó arrimando el ascua a su sardina, forzando al Avilés en su salida de balón. Sin crear ocasiones, el conjunto marinero se iba imponiendo a los puntos, hasta que Luismi, que ayer fue Luismi, se asoció en un par de acciones con Álex García, que puso a prueba a David a los 24 minutos, y con Pablo Suárez en una brillante acción que Guaya chafó en un despeje providencial.

El Marino creaba zozobra con su mayor fuerza en las disputas aéreas y las segundas jugadas, provocando no pocos barullos en el área de un Guillermo que dominó la situación por arriba, con la buena ayuda de sus centrales en una dura pelea con el fornido Cárcaba. Pero al equipo de Pulgar le falta la pegada que tiene el Avilés, que acertó a los 35 minutos en una jugada colectiva iniciada por Luismi, prolongada por Matías, Pablo Suárez y Álex Arias, que puso el centro al área donde el 'pistolero' Álex García entró con todo cabeceando al fondo de las mallas.

Hasta el descanso no hubo noticias y el Avilés logró enfriar los intentos de reacción marinista dando paso a un segundo tiempo en el que comenzaron mejor los de casa con una volea alta de Dudi y una jugada preciosa de Pablo Suárez que el canario Guaya abortó en un despeje providencial. Igual de importante fue el de Pantiga poco después en una pérdida de Dudi que el capitán solventó adelantándose a Cárcaba. En el saque de esquina otro balón que nadie despejó en el área puso de los nervios al personal hasta que Guillermo atrapó el balón tras un taconazo del ariete del Marino.

Los relevos

Con media hora por delante Pablo Lago reforzó una zona ancha necesitada de más presencia física, necesaria también a balón parado, y el cántabro Rubén Palazuelos entró en escena por Matías, pasando Álex Arias al enganche y Luismi a la izquierda. Pulgar también movía ficha dando más ataque a su sistema con el avilesino Polo por Pozo. Minutos después Lago dio entrada a un aplaudido Jorge Rodríguez por el goleador del partido.

El Marino empujaba sin eficacia y el Avilés reculaba buscando una contra que tuvo a los 72 minutos cuando Luismi arrancaba en el círculo central para un tres contra dos que Geni cortó en una falta de tarjeta que Abelleira perdonó al avilesino. En la siguiente jugada, minuto 74, el Marino tuvo la gran ocasión cuando Viesca aprovechó un desajuste de Marcos Torres para irse por la izquierda y poner un centro que Llerandi, libre de marca, mandó fuera un cabezazo de gol.

El partido estaba descontrolado y Pablo Lago hizo un cambio que no gustó a todos, el de Manu Blanco por Álex Arias, con el que el técnico buscaba más consistencia para los minutos finales, en los que pasó casi de todo. Pantiga vio una rigurosa tarjeta de López Abelleira, y el árbitro que le pitó el discutido penalti que supuso además la expulsión al central en la final de Copa Federación, se sacó de la manga una falta, quizás técnica ya que señaló a Pablo Suárez cuando no estaba con el balón. Un libre directo con suspense que el Pablo Suárez del Marino lanzó desviado.

Con el personal al límite, las emociones no se acabaron ahí porque en el tiempo añadido el marcador pudo sufrir tres alteraciones. Primero Luismi pudo ser objeto de un derribo en el área por parte de Guaya; después Jorge Rodríguez estrelló un remate cercano en el cuerpo de David Armengol, y para terminar Jairo Cárcaba y Yago Vázquez porfiaron por un balón en el área que acabó con el ariete en el suelo reclamando sin éxito un penalti.

El pitido final fue un alivio para una afición que ambientó el Suárez Puerta y que, en su exigencia, siempre le pide más a su equipo, que logró a fin de cuentas el objetivo, que no es poco en estos momentos.