El Comercio
Real Avilés

El Avilés rompe el marcador

Los jugadores del Avilés celebran el segundo tanto del partido, marcado por Manu Blanco, a la derecha de la imagen.
Los jugadores del Avilés celebran el segundo tanto del partido, marcado por Manu Blanco, a la derecha de la imagen. / MARIETA
  • Álex García, Manu Blanco, Luismi, Dudi, y Álex Arias y Marcos Torres en dos ocasiones, firman la mayor goleada con Jorge Rodríguez en la grada

  • Tras un primer tiempo discreto, el equipo banquiazul se desmelenó en el segundo ante un flojo Siero

Al imbatible Real Avilés en el Román Suárez Puerta le faltaba en su expediente de positivos resultados una goleada atronadora, de esas que se dan cada muchos años y el equipo de Pablo Lago se atiborró ante el Siero (8-0) en un partido que al descanso, con victoria mínima de los blanquiazules, no tenía pinta de terminar con un resultado que cerca estuvo de poner en un serio apuro al hombre del marcador, sin espacio para dobles dígitos...

Una goleada que llegó sin la presencia del máximo realizador blanquiazul, Jorge Rodríguez, que se quedó fuera de la convocatoria por primera vez, justo después de conocerse su denuncia al Avilés por los impagos de la temporada pasada. Con el cántabro en la grada, sus compañeros fueron capaces de batir registros con ocho tantos que llevaron la firma de Álex García, Álex Arias y Marcos Torres en dos ocasiones cada uno, Luismi y Dudi.

Una goleada que llega tras el fiasco de Lugones y que culmina la semana más difícil para el entrenador local Pablo Lago, al que daban por sentenciado hace siete días. El vegadense, con una convocatoria en la que no estaba Jorge, un once sorprendente en el que Manu Blanco aparecía como interior y Guillermo bajo los palos. Pablo Lago mantuvo el 4-2-3-1 con cambios de hombres: a lo apuntado, Pablo Suárez volvió a su puesto tras cumplir sanción, Álex Arias ocupó plaza en el pivote, quedando fuera Matías y Álex Seger, y Luismi ejerció de enganche.

La presencia de Manu Blanco en el puesto de interior izquierdo tuvo su razonamiento: descargar de trabajo defensivo a Álex Arias, que así podía subir sin mirar atrás para mover el juego de ataque. Una maniobra que no gustó, pero dio resultado, con el premio añadido para el habitual lateral en forma de gol, el segundo del partido y también de su cuenta. La satisfacción del cuestionado entrenador blanquiazul por los ocho goles tiene la bola extra de no encajar. El Siero, al contrario que otros visitantes de su mismo perfil, no llegó ni una vez con peligro al área avilesina, en la que el 'debutante' Guillermo no pudo probarse en su regreso al fútbol tras medio año parado.

Dominio permanente

El partido fue un monólogo desde el saque inicial y todo el juego se desarrollaba en la parcela del Siero, por entonces entero y verdadero en su trabajo de contención. Antes del cuarto de hora el Avilés abría la cuenta cuando Álex Arias puso la directa para caer abatido en falta al borde del área. El especialista en la materia, Álex García, puso el balón en la red sin que Kike pudiera rechazar un balón que llegó a tocar.

El gol no cambió nada a ras de campo, con el juego volcado en terreno sierense y llegadas que no terminaban de concretarse, la más clara de Pantiga al remachar alto una prolongación de Yago Vázquez tras saque de esquina. El Siero, que solo se asomó en un libre directo de Marcos que ejecutó un poco alto, alcanzó sin más daños el descanso, lejos de pensar en una debacle semejante en la reanudación.

El guión del partido se mantuvo y el Avilés avisó en dos remates de Luismi y Marcos Torres en el arranque. A la tercera llegó la vencida en un balón que Luismi no acertó a controlar y al que llegó en carrera Manu Blanco para marcar por raso con un toque sutil con la derecha batiendo a Kike en su media salida.

El Siero empezó a dar señales de flaqueza y Álex Arias tuvo el tercero, que marcaría a los 60 minutos un Luismi que poco antes recibía una sonora bronca por un exceso de individualismo. El gallego pudo resarcirse marcando con un remate preciso a puerta vacía y en posición escorada tras llegarle un regalo de Trubi y su portero. Tras marcar, Luismi fue relevado por Álex Seger y Manu Blanco por Matías.

La debacle polesa

Los síntomas de debilidad del equipo poleso florecieron a partir de ese momento y la goleada estaba servida. El cuarto y el quinto llegaron seguidos, en los minutos 65 y 66: Marcos Torres puso el 4-0 tras remachar un rechace en corto de Kike a remate de Álex García; y Álex Arias hizo lo propio en un toque de calidad tras parar el portero un tiro a quemarropa de Dudi a servicio de Álex García, al que dio relevo un jaleado Sergio Ríos.

Las llegadas se sucedían en el área de un Siero incapaz de mantener el balón y desbordado por la presión adelantada del Avilés, que alcanzó la media docena en un córner ganado por un crecido Dudi, que puso en evidencia a Kike en el estreno de su cuenta realizadora. No se había cumplido el minuto 75 y con el Siero en la lona, Matías se apuntó otra asistencia que Marcos Torres no desaprovechó con un remate de calidad para poner el 7-0.

El hombre del marcador se podía quedar sin números y el Siero sin jugadores: Abdou se lesionó en el 79 con los tres cambios realizados y en el 83 Valdés vio la tarjeta roja por una falta flagrante al borde del área a Sergio Ríos. Álex Arias transformó el libre directo para el 8-0 que el público entendió suficiente, pitando al árbitro por un tiempo añadido que sobraba a todas luces.

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