El Comercio
Real Avilés

Al Avilés le falta el gol para ser líder

Álex García remacha tras una ocasión y posible penalti a Jorge, en el suelo con Adrián Torre y Álvaro Cuello detrás. Castiello rechaza el remate del delantero.
Álex García remacha tras una ocasión y posible penalti a Jorge, en el suelo con Adrián Torre y Álvaro Cuello detrás. Castiello rechaza el remate del delantero. / MARIETA
  • El Langreo se sostuvo en su solvente defensa para aguantar el tirón de los avilesinos hasta llevar el partido a su terreno y dar por bueno el empate

  • El buen primer tiempo local no tuvo recompensa y después ya no hubo ocasiones en un duelo igualado

El Real Avilés no pudo pasar del empate sin goles en la visita del Langreo al Suárez Puerta (0-0) y su asalto al liderato quedará para otra ocasión más propicia, aunque el equipo de Pablo Lago lo intentó y tuvo cerca en un muy buen primer tiempo sin el premio del gol, para decaer en la reanudación ante un equipo que es una roca. No es casualidad que el Langreo siga sin perder con 25 partidos disputados y que acabe con toda la paciencia de sus rivales, como sucedió ayer en la segunda parte, en la que el Avilés fue incapaz de generar ocasiones, aunque tampoco se las permitió al líder con un solvente trabajo de los defensas, que también cuenta para un partido tipo 'play off'.

El resultado de ayer mantiene las cosas como estaban en la cabeza con el Langreo en cabeza un punto por arriba del Avilés y con el coeficiente particular a su favor, pero el mayor rédito de la jornada se lo llevó el Sporting B, que ha recortado dos puntos la diferencia metiéndose de lleno en la pomada del campeonato en un duelo a tres bandas que se anuncia muy intenso.

Al Langreo le valían dos resultados y apostó por asegurar un punto sin correr muchos riesgos para dar el golpe en el Suárez Puerta. Lo hizo gracias a su solvencia defensiva y porque al Avilés le faltó precisión en muchas de sus llegadas al área. A los puntos el equipo local habría salido vencedor, pero el de Hernán es un bloque muy difícil de derribar y el choque de ayer es un ejemplo.

Pablo Lago confirmó en su once lo que se vaticinaba por semana, con un dibujo 4-2-3-1 en el que Álex García suplió a Matías por el costado izquierdo, en el que atrás apareció de mano Alberto Delgado por primera vez, enviando a Manu Blanco al graderío junto a Diego Nuño. Hernán dispuso el mismo sistema, con Acebal por Damián como novedad en su once anterior. El técnico langreano había advertido que para ellos el empate era bueno y a conservarlo dedicó sus esfuerzos el equipo en la primera media hora de partido.

El Avilés se hizo con el balón muy pronto, con buen criterio para moverlo y Álex Arias repartiendo en las cercanías del área visitante, protegida por una defensa impecable que concedió muy poco. Un par de disparos erráticos de Álex García y Jorge Rodríguez animaron al personal en un cuarto de hora que se culminó con una doble ocasión. Álex Arias puso un balón al cántabro que llegó forzado al mano a mano con Adrián Torres, cuyo rechace no pudo recogerlo el delantero, posiblemente derribado en el momento del primer remate por un defensa que después tapó el intento de Álex García.

Dominio sin premio

La inercia de un Avilés dominador y un Langreo encogido se prolongó hasta la media hora en la que sin poder negociar oportunidades flagrantes, rondó el gol en varias llegadas y a balón parado. Álex García cabeceó mal un centro de Pablo Suárez a los 18 minutos y a los 22 llegaba la segunda para los blanquiazules, como la anterior doble. Alberto Delgado llegó en una subida hasta el área y tras amagar el centro con la zurda, voleó a media altura a un primer palo en el que Adrián Torre puso la mano para mandar a córner. En el saque de Álex García al palo corto, Yago Vázquez cabeceó para recordarnos que el meta langreano ya había sido inabordable en Ganzábal, en ocasiones mucho más claras y numerosas que las de ayer.

Llegando al minuto 30 el Avilés se dio un respiro y el Langreo lo recibió con gusto para empezar a dejarse ver de medio campo hacia adelante. Yago Vázquez y Pantiga resolvieron las dos primeras llegadas con identidad, del avilesino Luis Nuño, muy solo ante los centrales, y De la Nava en un balón aéreo. Un remate alto de cabeza de Fran No en una falta fue lo único que produjo un líder muy conservador. Camino del descanso se acercó en una aparición de Omar, que se fue al suelo ante la defensa, y una falta lateral que Dani López botó casi como un libre directo y que un defensa tocó de cabeza a saque de esquina.

En las gradas los aficionados locales aprobaban el juego de su equipo a la espera de afinar en las llegadas de peligro. Pero el Langreo, que ya había cortado el ritmo avilesino en el tramo final de la primera parte, llevó el partido a su terreno a lo largo y ancho de la segunda parte. Un remate desviado de Palazuelos a la salida de un córner fue lo único que concedió el equipo de Hernán, que tampoco pudo hacer daño a un Avilés bien situado y que no perdió la cabeza dentro de su ansiedad por buscar el gol.

Se pierde el ritmo

Con el paso de los minutos y sin capacidad para generar nada de nada en ninguna de las dos áreas, el ritmo del juego se fue a los suelos, con muchas interrupciones, faltas tácticas y fricciones como la que mantuvieron Palazuelos y Fran No tras una disputa del cántabro con Calvillo en el borde del área azulgrana.

Con el partido avanzado los técnicos movieron ficha, Hernán primero con Damián por Acebal, mientras Pablo Lago lograba activar al equipo con Matías por un Marcos muy oscuro. Su entrada ya fue un revulsivo en la gradas y de las botas del langreano salieron algunas jugadas de esas que pueden dar el vuelco a un partido, pero no era el día de los artificieros locales.

Tampoco la posterior entrada de Luismi por Álex Arias, recibida con división de opiniones porque siempre se espera que surja la magia del avilesino, dio rédito, y menos todavía la de Sergio Ríos muy al final por un Jorge en inferioridad ante dos centrales tan solventes como el fornido Fran No y el poderoso Álvaro Cuello.

El Langreo tenía la situación controlada en ese tramo final en el que el Avilés tiraba más de corazón que de cabeza. Para más inri, el tiempo añadido se consumió con el balón en terreno avilesino, una falta lateral bien resuelta por la ayer eficiente defensa blanquiazul, y un saque de esquina que tras un rechace produjo un barullo que acabó con remate a gol de Álvaro Cuello, invalidado por fuera de juego para alivio de los avilesinos.

Habría sido un premio excesivo porque el equipo de Hernán dio por bueno desde el principio el empate, sin apenas dejarse ver en ataque para dar el golpe completo. En cambio, el punto no satisface las expectativas de un Avilés que tendrá días más inspirados que el de ayer, en el que faltó el toque de gracia para romper al líder invicto. En la parte positiva, el equipo estuvo muy serio cuanto el Langreo tuvo más el balón en la segunda parte.

El pulso por el campeonato sigue como estaba y los tres candidatos se han juntado para iniciar desde ahora un tramo de competición de lo más interesante.

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