El Comercio
Real Avilés

El Avilés esperó mucho en Grado

Marcos Torres, autor del tercer tanto, pugna con Yoni por el balón, con Álex Seger, en segundo plano, atento al lance.
Marcos Torres, autor del tercer tanto, pugna con Yoni por el balón, con Álex Seger, en segundo plano, atento al lance. / DAMIÁN ARIENZA
  • Buen arranque de partido y gol de Palazuelos que dio paso a un peor segunda parte en la que los locales se ilusionaron sin llegar a crear ocasiones

  • Fue superior al Mosconia, pero hasta el tramo final no abrió brecha en un partido que debió resolver antes

Objetivo cumplido en Grado. El Real Avilés se llevó los tres puntos en su partido ante el Mosconia (0-3) y se jugará el liderato el próximo domingo en el Suárez Puerta con la matinal visita del Langreo, actual equipo a batir en la disputa a tres bandas por el campeonato. Una victoria la de ayer justa y clara, pero con matices porque el conjunto avilesino jugó con el fuego de un marcador mínimo que solo se amplió en los minutos finales.

Palazuelos había marcado mediada la primera parte y sin llegar a sufrir ocasiones claras de los locales, la posibilidad de un tropiezo fue real hasta que Jorge Rodríguez abrió la brecha en el minuto 82, cerrando el capítulo realizador Marcos Torres ya en el tiempo añadido.

Un buen balance porque se marcaron tres y el equipo no encajó, pero a este Avilés hay que pedirle más cuando se muestra superior como lo fue en una salida de partido arrolladora. Pablo Lago apostó por volver al 4-2-3-1 con Álex Seger con Palazuelos en el doble pivote y Álex Arias por detrás de Jorge Rodríguez y Marcos Torres-Matías en los costados. La otra novedad estuvo en la defensa con la titularidad de un Yago Vázquez imponente junto a Pantiga, quedando Nuño para el relevo en el banquillo y sin la convocatoria del otro fichaje, Alberto Delgado, que fue el descarte.

Con el Mosconia de Jaime Leiva asentado con el mismo dibujo y el avilesino Josín en el enganche, la salida de partido fue visitante, con dominio del balón y proyecciones en ataque sin fruto en dos remates de Jorge, y los de Matías, Álex Arias. El Mosconia salió vivo del arreón de su rival y se dio un respiro, asomándose en ataque con varios saques de esquina y balones que sin generar peligro... Israel cabeceó flojo un córner y Josín marró una buena opción de probar su buen golpeo.

Pero la dinámica estaba con el Avilés y a los 25 minutos un saque de esquina de Álex Arias superó las líneas antiaéreas mosconas para llegar el balón manso a Palazuelos, que culminó remachando de cabeza en el palo contrario libre de marca. La estrategia otra vez dio rédito con el cántabro en su séptimo gol del torneo liguero.

Hasta el descanso el equipo avilesino buscó un segundo tanto que pudo llegar en sendos derechazos de Álex Seger tapados ambos por los defensas locales en una resistencia numantina que evitó más daños en la portería de Dani Rivas.

Crecimiento local

El segundo tiempo tuvo también una ráfaga inicial avilesina, con un par de buenas llegadas y una misma iniciativa que no tuvo continuidad dando motivos al Mosconia para ilusionarse. El equipo de Pablo Lago ya no salía con criterio en las transiciones y paulatinamente el conjunto local se asomó en ataque con saques de esquina que siempre pueden dar un dolor de cabeza, o un libre directo de Josín que pudo ir dentro.

Los escarceos moscones no conseguían desvencijar al Avilés, pero el riesgo era palpable y para la recta final del partido los dos entrenadores iniciaron la ronda de cambios. El primer relevo de Lago fue Luismi por Álex Arias y el gallego dejó notar su potencia para jugar en campos mojados. Suyas fueron las mejores salidas a la contra cuando en el tramo final, ya con Álex Arias por Matías y Diego Nuño por Palazuelos por unas molestias en los isquiotibiales, el Mosconia se echaba más arriba dejando espacios por los que el Avilés se disparó creando un buen puñado de ocasiones. Jorge Rodríguez puso fin a las dudas del marcador mínimo con un gol en el que demostró sangre fría y calidad tras un balón largo de Marcos Torres.

El cántabro dispuso de otras dos ocasiones, pero no acertó a centros de Luismi y Marcos Torres, que iban a encontrarse en tiempo añadido. El primero cabalgó con poderío y se la puso a su compañero, que tuvo tiempo de controlar y armar un certero remate para cerrar el marcador en Grado, en un partido discreto a la espera de batallas de mayor fuste como la del próximo domingo.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate