Real Avilés

Real Avilés | El mejor momento de Pablo Lago

Pablo Lago con sus futbolistas en el campo El Malecón, en el que la afición vibró con la Gimnástica de Torrelavega. / LUIS PALOMEQUE
Pablo Lago con sus futbolistas en el campo El Malecón, en el que la afición vibró con la Gimnástica de Torrelavega. / LUIS PALOMEQUE

El extécnico del Real Avilés ascendió a la Gimnástica de Torrelavega a Segunda B con un trabajo impecable | Cogió al equipo cántabro en octubre y solo perdió un partido para romper cinco años de fracasos en el club de El Malecón, rendido al vegadense

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

Lo que no pudo culminar en el Real Avilés lo ha hecho al frente de la Gimnástica de Torrelavega. Pablo Lago, entrenador blanquiazul hasta que le dejaron, llevó hace unas semanas al conjunto cántabro a su sitio natural, la Segunda División B: «Mejor imposible», dice el vegadense para resumir su balance al frente del equipo blanquiazul.

Pablo Lago estaba en la reserva activa tras su abrupta destitución en el Real Avilés y sin cuajar ninguna opción en el mercado veraniego, en octubre le llegó la oportunidad de engancharse a banquillos relevantes con la llamada de la Gimnástica de Torrelavega. El segundo club de Cantabria, que «me recuerda al Avilés, tiene muchas semejanzas, al margen de la coincidencia de colores. Arrastra una deuda importante y una exigencia muy grande, a la que hemos podido responder» con un ascenso que se había resistido los cinco años anteriores.

La Gimnástica comenzó la campaña con Chiri, extécnico del Urraca, que no tuvo el viento a favor. El equipo empató los primeros partidos y no convencía a los aficionados hasta que se consumó una pronta destitución que llevó al banquillo al asturiano: «El ambiente no era el mejor, la verdad, había problemas y la suerte es que empezamos a ganar pronto, el equipo se asentó y llegaron las victorias.

Y tantas. La Gimnástica acabó el campeonato como líder del grupo III de Tercera División con unos números aplastantes: 91 puntos, 27 victorias, 10 empates y una sola derrota, 83 goles a favor y 21 en contra: «Tuvimos una racha tremenda tras encajar la única derrota. A partir de ella ganamos 22 partidos y empatamos tres». El grupo cántabro no es menos que el asturiano en cuanto a la dificultad de ser campeón: «No nos lo pusieron fácil y el equipo tuvo que superar los 90 puntos porque el Laredo primero y después el Escobedo estuvieron ahí casi hasta el final».

Y en el 'play off', como buen campeón, ascendió a la primera eliminando al filial del Mallorca: «Encarrilamos el ascenso con el 4-1 de la ida en El Malecón, con cinco mil aficionados entregados al equipo y disfrutando». En la vuelta un 2-0 a la media hora puso una sombra que pronto se disipó: «Fueron dos goles en jugadas aisladas, el equipo estaba controlando la situación y tuvo capacidad de respuesta para marcar el primer gol muy pronto».

Su segundo ascenso

Un 2-2 para un 6-3 global que desataba la locura entre la afición cántabra: «Nos acompañaron unos cuantos aficionados a Mallorca, pero la locura se vivió en Torrelavega, había miles de personas viendo el partido en pantallas gigantes». Al regreso, la celebración que «duró tres días. Fue muy bonito todo lo que he podido vivir», dice Pablo Lago, que fue uno de los más jaleados por los seguidores blanquiazules en las celebraciones institucionales.

Con el ascenso, el segundo que lleva su firma tras el conseguido con el Langreo años atrás, la continuidad en el banquillo asegurada por cláusula y el inicio del trabajo para su estreno en Segunda B como entrenador. «Será mi primer año y creo que estoy preparado para afrontar el reto. Ya estamos trabajando en la plantilla, con las renovaciones y hablando con posibles fichajes. Aunque el club tiene mucha presión, manejamos un presupuesto limitado y para asentarnos en la categoría hay que mantener la base del equipo y acertar con los refuerzos».

Entre los que se quedan está Rubén Palazuelos, que «ha jugado a un nivel superior del que se vio en Avilés, marcando muchos goles y liderando al equipo. Es un gran profesional y hemos disfrutado de su mejor versión». La crisis en el fútbol asturiano, casi huérfano de equipos en Segunda B, puede facilitar que la Gimnástica pesque en su vecina comunidad: «Al margen del Sporting B solo podría estar el Langreo si logra ascender. Eso supone que muchos jugadores asturianos con nivel para esta categoría estarán disponible y puede venir alguno».

Pablo Lago ha podido recuperar el placer de trabajar como entrenador tras cursar un master de dos campañas, la segunda incompleta, en el Real Avilés, el club más inestable del planeta fútbol que conocemos: «Fueron muy diferentes. En el primero llegué a un club que era un solar, no había ni balones, y ningún jugador. Partimos de la nada, llegamos a competir el campeonato con un equipo de superior categoría como el Caudal y perdimos en los penaltis ante el Lagun Onak en la fase de ascenso. El segundo fue muy difícil en todos los sentidos».

Razonar sin señalar

Elegante en el ser, estar y parecer, Pablo Lago no quiere apuntar a nadie, aunque desde los puestos de mando todos se encargaron de torpedear y hundir el proyecto: «Desde el principio fue complicado por lo que vosotros, que estabais en el día a día, pudisteis vivir. Los impagos de los primeros meses, el pulso posterior entre los gestores, la inestabilidad que tiene el Avilés como club no ayudaron, la verdad».

De su cese a tres jornadas del final del campeonato subraya que «se pudo dar en cualquier momento y con ello vivimos toda la temporada. En la jornada 33 el Avilés se puso líder y en la 35 nos pasó el Sporting B, que era un equipo formado por jugadores superiores, como se ha demostrado esta misma temporada en la que han optado al ascenso a Segunda División».

Desde la distancia ha seguido el devenir del Avilés a lo largo de esta temporada: «No estoy cerca para opinar con fundamento sobre lo que ha pasado, pero es triste que el equipo esté pasando por una situación tan mala y que pueda bajar a categoría regional si no lo evita el Langreo. En condiciones normales tendría que estar en Segunda B y con posibilidades de más, pero es un club muy inestable. Espero que no descienda y que pronto pueda volver al sitio que le corresponde».

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