«Solo pienso en hacer bien mi trabajo y ayudar al Real Avilés a salvarse, mi compromiso es máximo»

«Solo pienso en hacer bien mi trabajo y ayudar al Real Avilés a salvarse, mi compromiso es máximo»
Luis Nuño, presionado por el defensa Hugo Ojeda, en el Avilés-Lugones. / PATRICIA BREGÓN

Luis Nuño se reencontró con el gol por partida doble tras seis partidos sin marcar y superar sus diferencias con el club en el mercado invernal

NACHO GUTIÉRREZAVILÉS.

Seis jornadas después y en el momento en el que más cuestionado estaba dentro del propio club por su rendimiento en lo que va de año natural, Luis Nuño asomó la cabeza al tiempo que lo hacía el Real Avilés marcando los dos goles que sellaban una victoria encaminada por Balsera con el primer tanto. Reconoce que «seis partidos sin marcar sin muchos y romper esa racha ye libera. Para un delantero no es fácil llevarlo, pero tampoco tenía mucha ansiedad porque sabes que tarde o temprano vas a acertar. El penalti lo tiré con confianza y el segundo gol me lo puso Anselm en bandeja».

Satisfecho por rebasar la decena de goles, Luis Nuño se queda con el triunfo que tanto necesitaba el Avilés: «Por encima de quien marque, lo importante es que el equipo ganó tres puntos de mucho valor porque empezamos a tirar para arriba y dejamos a un rival directo como el Lugones por detrás». El avilesino destaca que «desde las vacaciones de Navidad el equipo ha entrenado muy bien y se merecía un triunfo para refrendar el trabajo que se está haciendo. Para el jugador es importante a nivel de coger confianza».

El domingo se reencontró con el gol de la misma forma que se había despedido en Grado ante el Mosconia, con un doblete. El primero lo hizo de penalti y el segundo a placer, en ambos casos asistido por el catalán Anselm: «Fue el que revolucionó el partido y gracias a él pude meter los goles.

La del domingo ante el Lugones era una cita de ineludible resolución favorable, una especie de final por la permanencia. El Avilés la sacó adelante en el segundo tiempo tras uno inicial bastante gris: «Jugar contra un equipo de abajo y en casa, aunque tienes que llevar la iniciativa, nos cuesta porque los rivales se cierran bien atrás, con mucho orden. Marcar el primer gol fue clave porque nos ayudó a tranquilizarnos y el trabajo defensivo que se hizo fue muy bueno porque el Lugones no remató a puerta en todo el partido. Creo que en líneas generales fuimos superiores y merecimos ganar».

El panorama se despeja para el Avilés ahora que Xiel tiene material humano para trabajar. Luis Nuño lo tiene claro: «Ya se puede decir que somos un equipo, 22 jugadores para hacer buenos entrenamientos, algo que hasta hace poco no se podía porque solo éramos doce o trece y así es imposible hacer sesiones de calidad. Eso se empieza a ver en el campo y seguro que el equipo seguirá mejorando». Después del terreno cedido en los meses anteriores, el equipo parece que ha iniciado la remontada: «Es lo que esperamos, además ahora estamos en un tramo de calendario en el que nos enfrentamos a rivales directos por la permanencia. Ganamos al Lugones y ahora el objetivo es el Gijón Industrial. Hay que salir a sumar los tres puntos, pero sobre todo lo que no podemos es perder, jugar serios como el domingo pasado».

Luis Nuño lleva una temporada para olvidar. Tras dejar el Langreo se enroló en el proyecto del grupo IQ en el Avilés, con el desenlace de todos conocido. Con la campaña en marcha y sin intenciones de salir de Asturias rumbo a Cáceres, el delantero aceptaba la propuesta del club blanquiazul, en el que formó parte de su cantera. A la pérdida de potencial deportivo en el equipo avilesino se unieron los impagos y el goteo de bajas en la plantilla, que Luis quiso abandonar en el mercado de invierno para fichar por el Marino cuando en Miramar se quedaron sin su goleador, Jairo Cárcaba.

El jugador pidió sin éxito la baja porque se le consideraba una pieza imprescindible para Xiel de cara a la segunda vuelta. Fueron días complicados y el rendimiento de Luis Nuño bajó, aunque tampoco el equipo, sin refuerzos hasta finales de enero, ayudaba. En el club se cuestionó, y aún se hace, su actitud en el campo, pero el avilesino trata de centrarse en lo suyo: «A partir del 31 de enero todo se acabó y solo me dedico a entrenar al máximo, en ayudar al equipo hasta mayo para salvar la categoría, es en lo único que pienso, hacer bien mi trabajo».

El apoyo de Xiel

Luis ha tenido en sus peores momentos el apoyo de Xiel, con el que ya trabajó en el Praviano cuando en Santa Catalina se alcanzó el 'playoff' de ascenso. Está «muy agradecido por la confianza que me da» y sobre los métodos del técnico que algunos cuestionan, el delantero respeta todas las opiniones: «Cada uno tiene sus gustos, yo trabajo bien con Xiel y lo importante es que todos vayamos en la misma dirección para salvar la temporada».

Recalca que «mi compromiso con el grupo es máximo, como siempre. No me quedó otra que seguir en el Avilés y lo que me he planteado desde que se cerró la posibilidad de salir es hacer bien las cosas, porque será bueno para el equipo y para mi», dice Luis Nuño, que cumple contrato a final de temporada, vínculo que seguramente no se ampliará.

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