El balón parado condena al Real Avilés

El balón parado condena al Real Avilés
Marieta

Dos goles del Langreo a la salida de un córner en la segunda mitad dan el triunfo al conjunto azulgrana

Santy Menor
SANTY MENORAvilés

No pudo ser. El Real Avilés buscaba ayer dar la sorpresa en el Suárez Puerta frente a uno de los equipos más fuertes de la categoría, el Langreo de Hernán Pérez, y se quedó a las puertas al cometer dos errores en sendos saques de esquina en la segunda mitad. A pesar de la voluntad local, la lógica se acabó imponiendo en un partido al que le sobraron los últimos quince minutos de juego.

Xiel sorprendió con su planteamiento inicial. Tras amagar durante la semana con recuperar la línea de cinco atrás, e incluso con sentar a Carlinos, el técnico praviano optó finalmente por el habitual 4-1-4-1, con tres centrocampistas, dos extremos y un delantero. Anselm y Pablo Tineo, que iba a ser titular en Valdesoto, se quedaron en el banquillo, Jairo Huerta fue titular y también se coló en el ‘once’ el defensor juvenil Carlos Núñez, que actuó durante 55 minutos en el puesto de lateral izquierdo.

En el Langreo, más allá de algunos nombres, Hernán fue fiel a su dibujo habitual, con mucha movilidad entre los cuatro hombres de ataque, pues todos ellos pueden ocupar las cuatro posiciones:mediapunta, extremo y punta de ataque. Aun así, de inicio, Omar Sampedro estuvo en la derecha, Cris Montes en el centro, Damián en la izquierda y el excaudalista Javi Sánchez como delantero centro.

0 Real Avilés

2 Langreo

Goles:
0-1: minuto 68, Polo. 0-2: minuto 74, Omar.
Árbitro:
Casielles Fernández (Gijón), asistido por Asnake Wolde y Héctor Vega. Amonestó a los locales Luis Nuño (57) y Borja Piquero (65); y al entrenador visitante Hernán Pérez.
Incidencias:
nombre campo. 350 espectadores.

El Real Avilés comenzó muy bien el choque. Serio en defensa, los de Xiel tardaron cinco minutos en dar el primer susto en el área visitante. Coutado recibió un balón dentro del área escorado a la izquierda y sólo un mal control le privó de encarar con mucha ventaja a Adrián Torre. Para bajar los humos de los locales, el Langreo contraatacó rápido con dos ocasiones muy claras: un lanzamiento de Omar muy centrado que despejó Borja Piquero, y un remate de Andrés Cabranes a centro del habilidoso atacante avilesino que de nuevo atajaría el meta local, esta vez con más esfuerzo.

Un remate alto de Gastón desde el borde del área daría por finalizada una traca inicial que dejó en buen lugar al Real Avilés, pues los locales parecían no amedrentarse en un partido en la que, de mano, tenían todas las de perder. Sin embargo, la calidad con el balón de los langreanos fue minando la moral de los locales, sometidos durante quince minutos en campo propio.

Más Real Avilés

Con la pelota lejos de su poder, el Real Avilés se dedicó a intentar defender con el mayor orden posible y sin correr riesgos, obteniendo logros como, por ejemplo, ‘secar’ a un Cris Montes que ayer pasó desapercibido en el Suárez Puerta, hasta el punto de ser sustituido en la segunda mitad. El quiero y no puedo del Langreo, que tenía el balón pero no era capaz de profundidad, a punto estuvo de acabarse cuando un centro de Javi Sánchez desde la izquierda tomó dirección portería tras un erróneo despeje de Carlos Núñez. Afortunadamente para los locales, Borja Piquero estaba atento y atajó la bola como pudo.

Superado el cuarto de hora de sufrimiento, el Real Avilés pudo marcar por dos veces antes del descanso a la contra. La primera ocasión la inició Luis Nuño, que centró desde la derecha. Jairo Huerta no llegó al remate pero sí Balsera, que voleó muy alto con la zurda.

La segunda fue todavía más clara. Carlinos robó una pelota mientras el Langreo intentaba salir jugando, cedió a Luis Nuño y éste montó la contra, cediendo dentro del área a un Jairo Huerta que se fue quedando sin ángulo y remató bastante centrado, a las manos de Adrián Torre, con su pierna derecha. El exlangreano volvió a ofrecer muestras de su calidad en los minutos que estuvo sobre el terreno de juego, aunque físicamente todavía tiene bastante margen de mejora.

Tras llegarse al intermedio con el resultado inicial, en la segunda mitad el Langreo salió mucho más decidido a por el empate. Había comprobado que el Real Avilés no iba a ser una perita en dulce a pesar de su posición en la tabla y no podía fallar después del triunfo del Real Oviedo B en Miramar al mediodía. Fruto de este mayor ímpetu, Omar pudo adelantar a los visitantes en una ocasión muy clara. El avilesino recibió solo dentro del área e intentó batir de cabeza Borja Piquero, que respondió muy bien. Quedó un rechace corto y Omar se lanzó a por la bola, pero llegó antes el meta, atrapando finalmente el balón.

Seis minutos fatídicos

La ocasión de Omar sería un aviso de lo que iba a suceder. Poco más de diez minutos después, el Langreo se adelantaría en el marcador por medio de un saque de esquina botado por Héctor Nespral. El balón llegó al punto de penalti y ahí, el más listo de la clase, el delantero avilesino Polo, que acababa de entrar al terreno de juego, remató a media altura superando a un Borja Piquero que llegó a tocar el balón pero sin poder despejarlo.

De un plumazo se venía abajo el plan inicial del Real Avilés, que una vez más se veía obligado a remontar, en esta ocasión arriesgando ante el equipo más goleador de la categoría. Sin que se pudiera reponer del primer golpe, el Real Avilés recibió el segundo seis minutos después, aunque antes, Damián envió un latigazo al larguero demostrando el cañón que tiene en su pierna izquierda. Con el travesaño todavía temblando del lanzamiento anterior, otro avilesino, Omar Sampedro, le iba a poner la puntilla al partido.

De nuevo en un saque de esquina, esa acción tan ensayada por Xiel cada viernes, el Langreo haría el segundo, aunque esta vez con otra jugada. Héctor sacó al primer palo, Omar remató y la pelota se coló dentro de la portería. El central Castiello llegó a tocar la bola, pero según el acta arbitral la pelota ya estaba alojada en las mallas de la meta defendida por un Borja Piquero que mostraba signos de desesperación.

De ahí al final, no habría más partido. Los entrenadores aprovecharían para agotar los cambios y, mientras el Real Avilés, sobre todo por medio de Anselm y Pablo Tineo, buscaba el tanto de la honra, el Langreo se dedicaría a ralentizar el juego esperando el pitido final, que llegaría sin que el marcador sufriese modificación alguna. Los azulgrana habían cumplido su objetivo, para regocijo de una afición que se lo pasó en grande, con irónicos cánticos en favor de José María Tejero. Como se preveía, no hubo ningún incidente entre las aficiones, con 350 espectadores en las gradas y un dispositivo de seguridad activado.

Con este resultado, el Real Avilés continúa antepenúltimo en la tabla, pues ayer también cayeron Valdesoto y Lugones, por lo que la distancia con la permanencia definitiva (dejar a cinco equipos por detrás por si descienden Lealtad y Caudal desde Segunda B y no hay ascensos en Tercera) dependerá del Siero-Llanera que se disputará el domingo a las 17 horas en El Bayu.

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