REAL AVILÉS

Se complica la venta del Real Avilés

Julio Scheilch, a la derecha, interlocutor de José María Tejero en la negociación.
Julio Scheilch, a la derecha, interlocutor de José María Tejero en la negociación. / MARIETA

Álvaro López reconoce que el acuerdo definitivo podría prolongarse hasta agosto, algo que frenaría la planificación deportiva La propiedad pide mayor garantía de pagos a IQ Finanzas para rubricar la firma

N. GUTIÉRREZ / S. MENORAVILÉS.

La venta del Real Avilés al grupo inversor mexicano IQ Finanzas se complica por momentos. Aunque el acuerdo verbal lleva cerrado varios días, pequeños detalles están lastrando la operación, que todavía no se ha rubricado. Las cosas han cambiado ligeramente al trasladarlas al papel. Si en materia económica ambas partes están de acuerdo, desde la propiedad existe desconfianza en lo que respecta a la garantía de los pagos a realizar por IQ, pues el grupo no ha recibido aval bancario alguno. Lo que sí han recibido los mexicanos es, por fin, la demanda de José María Tejero por incumplimiento de contrato, la cual ha quedado en un segundo plano, aunque no ha sido retirada, con el inicio de las negociaciones.

Otro de los problemas es que José María Tejero, representado en las negociaciones por Julio Scheilch, quiere que antes de la firma del contrato el grupo inversor abone los 32.500 euros de deuda con los futbolistas, algo que IQ quiere incluir en el contrato. Este tira y afloja está retrasando aun más la planificación deportiva, con varios fichajes que cerrar y amistosos por confirmar que deberían anunciarse antes del inicio de los entrenamientos el próximo lunes.

Álvaro López reconocía ayer a este periódico que la firma podría retrasarse hasta «entrado el mes de agosto». Y es que aunque el chileno asegura que «IQ Finanzas tiene dinero para afrontar el pago de las cifras de las que estamos hablando» y «no tenemos ningún problema económico», asume de igual modo que «la compra del club este mes no entraba en nuestros planes, así como tampoco hacernos cargo de la deuda con los jugadores, pues es de antes de nuestra llegada».

López explica que «en las últimas semanas hemos desembarcado en otros proyectos deportivos y nosotros dependemos de inversores. Yo soy el socio que pone la base en los proyectos, pero hacen falta más socios». El chileno lamenta que «en Avilés las cosas suelen ocurrir así. Muy rápido, de un día para otro, y los empresarios profesionales manejamos presupuestos».

Si finalmente el contrato de compra-venta no se rubrica hasta mediados de agosto -obligatoriamente antes de la disputa de la primera ronda de la Copa del Rey, pues para entonces deben estar abonadas las deudas con los futbolistas-, la mayor perjudicada sería la planificación deportiva que comanda José Luis Tamargo. Hasta el abono de los 32.500 euros no se pueden tramitar fichas y la incertidumbre que preside la entidad actualmente tampoco ayuda a la hora de hacer ofertas o firmar contratos -todavía no se han rubricado los de Luis Nuño y Nacho Méndez, por ejemplo-.

Cuestionado por esta situación, Álvaro López no oculta que el tiempo que están tomando las negociaciones va en perjuicio de los fichajes, pero recuerda que «si conseguimos un acuerdo de compra esta temporada merecerá la pena. Ahora es tiempo de curar las heridas y de reorganizar todo si conseguimos hacernos con la propiedad del club. Todo el mundo quiere tener los mejores jugadores, nosotros también, pero para eso necesitamos cuadrar los ingresos y los gastos».

Así las cosas, tras reunirse ayer sin avances, hoy volverán a verse las caras Julio Scheilch, Dennis Colmenares y el abogado José Manuel Jardón en busca de alcanzar un acuerdo definitivo lo antes posible. Mientras tanto, Tamargo aguarda noticias para acelerar las gestiones iniciadas semanas atrás. Todo lo que tiene que ver con la campaña de socios también está a la espera del acuerdo.

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