El Cerceda pagó la plaza dejada por el Boiro y sube a Segunda B

N. G. AVILÉS.

Las expectativas de ascender a Segunda División por la vía administrativa se esfumaron oficialmente a las 10 de la mañana de ayer viernes, cuando el Cerceda confirmó que aceptaba la invitación, previo pago, de coger la plaza que dejaba libre el Boiro por impagos.

Las posibilidades del Real Avilés eran remotas, casi nulas, por varios motivos. El primero la preferencia de equipos del mismo grupo que el Boiro, el de Galicia, donde pese a los deseos avilesinos, la que parecía segura renuncia del Cerceda se tornó en deseo de dar el paso. En los últimos días entidades privadas y, sobre todo, las instituciones, apoyaron esa operación que al club gallego le supondrá un desembolso importante, 133.000 euros, y no 67.000 como por error reflejamos ayer.

Esa cantidad es la mitad de la deuda denunciada por los futbolistas en la AFE, 266.000 euros, a pagar por los dos clubes que han sido invitados a subir, en el caso que ocupa el Cerceda y el Peralada de Cataluña, que ocupará la vacante del Gavá.

El Avilés, además, tampoco logró cumplir su primera premisa, la de pagar o avalar los 32.600 euros que debe a quince jugadores. Los gestores de IQ, animados por esa posibilidad, intentaron sin éxito solventar un pago que está previsto para la próxima semana. Ese pago inmediato le habría permitido apuntarse a una lista de candidatos en la que estaban el Bergantiños, la Gimnástica de Torrelavega y el Astorga, aunque todos se quedaron sin posibilidades porque el Cerceda estaba primero y tenía dinero para comprar su plaza en Segunda División B.

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