Real Avilés

Balón de oxígeno para el Real Avilés

Pablo Tineo fue el asistente de Anselm en la jugada del gol y en otra ocasión posterior. Se asociaron muy bien en las jugadas de ataque./PATRICIA BREGÓN
Pablo Tineo fue el asistente de Anselm en la jugada del gol y en otra ocasión posterior. Se asociaron muy bien en las jugadas de ataque. / PATRICIA BREGÓN

Un gol de Anselm y el buen trabajo defensivo ante un Llanera romo alivian la situación del equipo de Xiel | Tras una buena primera parte, los blanquiazules se dedicaron después a guardar la renta mientras su rival se mostró incapaz de crear ocasiones

NACHO GUTIÉRREZAVILÉS.

El Real Avilés se tomó ayer un respiro con su victoria (1-0) ante el Llanera, que alivia la situación del equipo de Xiel a expensas del balance que depare una jornada 17 que se disputa por entregas y cuyo último partido será el día 30.

El de ayer fue tan ramplón como los anteriores disputados en el Suárez Puerta, aunque esa es la fórmula con la que el equipo suma, desde que Xiel tomó las riendas del banquillo, tres victorias y un empate. Un gol tempranero de Anselm, cuando se cumplía el minuto 7, fue definitivo para la suerte de una contienda en la que el Avilés despachó un juego bastante aseado en el primer acto, para dedicarse en el segundo a maltratar el balón ante un Llanera incapaz de generar una sola ocasión clara de gol.

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No lo tenía fácil el equipo avilesino por todas las circunstancias posibles, desde los impagos indefinidos que han provocado ya tres bajas en la plantilla, la última Adama, a la ausencia del goleador Luis Nuño, sin olvidar el dolor de espalda tras la debacle del domingo en el Rabanal. Sin embargo, el Avilés logró asomar la cabeza con una victoria mínima y fea, pero victoria al fin y al cabo, único alimento de los equipos, única alegría donde todo son calamidades esta temporada.

Xiel manejó sus pocos recursos, nueve jugadores de campo del primer equipo y la cantera, formando un once que sorprendió por sus prestaciones en la apertura del choque. Con una defensa muy ordenada, el Avilés sacó rédito de la velocidad de Anselm, nueve de urgencia ante la ausencia de Luis Nuño. Contó con un perfecto aliado, Pablo Tineo, que a segundos de cumplirse el séptimo minuto dibujó un pase perfecto para la carrera del catalán por el costado izquierdo del área, que logró frenarse, abrir hueco y disparar por raso y al primer palo, sorprendiendo a Jandro, esperando el remate al lado contrario.

El equipo de Xiel supo mezclar la precaución de guardar la ventaja y con un aceptable manejo de balón, supo buscar la vertical de Anselm ante una defensa muy lenta como la del Llanera. Antes de la media hora el catalán volvió a quedar habilitado por un brillante Pablo Tineo, aunque tras perfilarse para rematar con la derecha, se encontró con la respuesta de Jandro.

El Llanera tuvo su momento de dominio camino del descanso, y en el segundo tiempo, siempre con la calidad de Miguélez. Pero el equipo de Pablo Detori no logró quebrar ni una vez el orden defensivo avilesino con cuatro chavales, Santa, Expósito, Carlos Núñez y Marcos, que lo mismo vale para un roto que para un descosido. Ayer empezó de central, siguió de lateral y acabó como pivote.

El segundo tiempo se hizo muy largo para los menos de doscientos asistentes en el Suárez Puerta. Dominó el Llanera, pero de manera estéril y sin inquietar a Carlos Castro más que en centros en los que el portero fue un seguro. El Avilés ya no manejaba el balón con la prestancia anterior, lo pateaba sin miramientos y solo acertó a defender ante un rival sin chispa, que tampoco tuvo el equipo de Xiel, cuyos dos únicos ataques serios llegaron en el tiempo añadido.

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