Al Avilés le salió cruz en Llanes y se hunde

El debutante Marcos trata de desbordar a Gael. / NEL ACEBAL
El debutante Marcos trata de desbordar a Gael. / NEL ACEBAL

El equipo de Xiel mejoró su nivel competitivo y tuvo sus oportunidades, pero la entrada de Jorgín en las filas llaniscas resultó determinanteUn gol de Gael en un partido igualado y muy competido lleva al equipo blanquiazul al penúltimo puesto

NACHO GUTIÉRREZ LLANES.

El cambio de entrenador mejoró el carácter competitivo del Real Avilés, pero no los resultados adversos y la derrota de ayer en Llanes (1-0) deja al equipo blanquiazul en lo más profundo de la clasificación, penúltimo clasificado del grupo con los mismos siete puntos que el TSK Roces, al que deja atrás por un gol en el coeficiente general. Una vergüenza para el club decano del fútbol asturiano.

El equipo avilesino acudía a San José con la misma precariedad que en las últimas semanas, plagado de bajas. Pero también con novedades en el sistema de juego y en el once inicial. José Luis Díaz, Xiel, fortificó el trabajo de contención con tres centrales y dos laterales de perfil defensivo, situando un trivote con Carlinos por el medio, Chus y el debutante Marcos a derecha e izquierda, Coutado por delante y Luis Nuño en punta. En el Llanes, una defensa de cuatro con Pascual a los mandos, Aitor Tornavaca y Diego Arias a sus costados, Gael y Pablo Prieto en las alas y el joven Armas en el sitio del lesionado Jorge Rodríguez.

Por encima de los sistemas, en un campo como San José, pequeño y en condiciones bastante regulares, lo que prima es competir a base de intensidad, anticipación, orden y seguridad defensiva. El Llanes, con gente llena de experiencia, expuso esas premisas, pero también lo hizo el Avilés, en el que sus jugadores elevaron su agresividad sobre los últimos partidos vistos.

Con esa base el partido tuvo mucha disputa, balones aéreos para dar y tomar, pocas ocasiones y un solo gol, que en estas circunstancias suele ser definitivo. Gael acertó en una de las que tuvo el Llanes, y en el Avilés salió cruz porque no está la fortuna de cara.

El primer tiempo consumió sus primeros veinte minutos si noticias en las áreas, con los dos equipos bien pertrechados e iniciativa llanisca sin efectos. Un Avilés firme y serio fue el primero en dar un aviso, a los 22 minutos, cuando un ataque gestionado por Carlinos, Coutado y Marcos lo culminó Luis Nuño, forzado por un defensa, con un remate desviado por muy poco.

Sin la calidad de Jorge Rodríguez en el área, los balones largos al joven Armas no le dieron rédito al Llanes, que tuvo en el balón parado sus mejores opciones. Berto Toyos cabeceó fuera un saque de esquina de Pascual y al filo del descanso obligó al debutante Carlos Castro a lucirse. Antes, Luis Nuño volvió a tener la ocasión en una formidable salida de balón y avance a la contra de Fonso que el delantero avilesino resolvió con un potente zurdazo repelido por Jesús Lastra. Gael, poco después de esa jugada, enviaba alta por muy poco una vaselina tras servicio de Diego.

En el descanso las sensaciones en el Avilés no eran nada malas, porque el equipo estaba compitiendo el partido dentro de los actuales límites. Esa tendencia se mantuvo en la reanudación. Otra vez el primer cuarto de hora se esfumó sin más aproximaciones que un centro-chut de Chus que Luis Nuño estuvo a punto de remachar en el punto de penalti.

El paso de los minutos dio pie al cansancio, a los cambios, al ida y vuelta. De estos factores salió ganando el Llanes porque la entrada de Jorge Fernández, Jorgín, revolucionó el ataque de su equipo hasta terminar por quebrar la resistencia avilesina. A los 68 minutos sirvió el balón que acabó en gol, con un centro cabeceado por Pablo Prieto, rechazado por Carlos Castro milagrosamente y que Gael mandó a las mallas de cabeza.

El golpe del Llanes pudo tener su respuesta solo un minuto después en un gran control de Luis Nuño en el área y un remate que repelió Jesús Lastra. El Avilés se apuró todo lo que pudo mientras el técnico local reforzaba sus líneas de contención con Genaro y Bruno, impidiendo más sustos que un remate desviado de Carlinos en un balón suelto.

Con el equipo blanquiazul a la busca del empate, el Llanes tuvo el segundo gol en todas las jugadas en las que aparecía Jorgín. Un remate desviado, un servicio que Gael desperdició y un centro a la cabeza de Diego Arias, pudieron subir el segundo gol al marcador, con el que el Avilés hubiese salido de San José como farolillo rojo, aunque para el caso compartir tal honor es igual de sonrojante para el club.

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